Cuando estás destinado a estar con alguien, ni porque se separen, ni porque pase el tiempo, ni porque te vayas del país, ni porque se odien y ni por nadie ni nada en el mundo eso cambia. Lo que es para ti jamás deja de ser para ti.
Es bien rara esta edad porque un día amas tu vida y tienes todas las ganas de vivir y al siguiente tienes una crisis existencial y te quieres morir y así sucesivamente.